De pequeño recuerdo ir varias veces con mis padres a ver desde el coche los gamos del Palacio de Riofrío. En aquella época recuerdo darles de comer desde el coche y que los animalitos, inocentes ellos, se acercaran a comer de mi mano.
No había ido con mis hijos, pero hace unos días, aprovechando que tenía que ir a Segovia y que apetecía hacer un día fuera de Madrid, fuimos a comer por la zona y a ver el palacio de Riofrío, gamos incluidos.
De pequeño recuerdo ir varias veces con mis padres a ver desde el coche los gamos del Palacio de Riofrío. En aquella época recuerdo darles de comer desde el coche y que los animalitos, inocentes ellos, se acercaran a comer de mi mano.
No había ido con mis hijos, pero hace unos días, aprovechando que tenía que ir a Segovia y que apetecía hacer un día fuera de Madrid, fuimos a comer por la zona y a ver el palacio de Riofrío, gamos incluidos.