El pasado agosto aproveché que la luna llena iba a salir bastante baja en el horizonte y me fui con la Photopills al campo, a intentar capturar el faro de Candás con la luna asomando justo detrás.
Tuvo su aquel conseguir el encuadre: esperar el momento exacto para que la luna quedara alineada con el faro y que el mar no se comiera la escena. Al final se portó, y el resultado es una de esas tomas clásicas de faro asturiano… salvo por un detalle. Al fondo se intuyen los depósitos de combustible del puerto del Musel, en Gijón, que le dan un aire casi futurista a una foto por lo demás bastante clásica.